La escanografía es una estrategia para hacer fotografía sin tener que usar una cámara. La escanografía, de hecho, tiene características propias. Si la cámara tiende a ser telescópica, el escáner, en cambio, es microscópico. Cuando alguien hace fotografía con cámara, el objeto, el lente y el ojo se alinean, mientras que la escanografía se produce con un objeto colocado sobre el lente y muchas veces sin que el ojo humano (la “mirada”) se entere del proceso, puesto que frecuentemente el objeto captado por el lente del escáner está tapado, alejado de la mirada del artista. Todas estas diferencias cruciales son relevantes precisamente porque son riesgos que la Era Digital nos tiende.


Otro reto y riesgo que surge al utilizar el escáner para fotografiar objetos, es la aparente semejanza de la escanografía con las imágenes que nos ofrece el diseño y la publicidad. Si muchas escanografías podrían recordarnos las imágenes de la publicidad se debe a que también ésta suele acercarse a los objetos (para mostrarnos su poder de tentación). En el caso de estas escanografías el acercamiento revela la textura, la obscenidad o la posibilidad de análisis de cada objeto.


La escanografía podría definirse como el momento en que la fotografía ha querido deshacerse de la cámara (y dejar la mirada humana en segundo plano). También podría definirse como una forma de diseño que no quiere vendernos nada. La escanografía, en suma, es una de las contrapropuestas que la Era de las Computadoras lanza tanto a la publicidad como a la fotografía tradicional.

Varios objetos escaneados

Fecha de proyecto: 2002-2006